CUENTOS DESDE LA MIL Y UNA NOCHES

Después de la lectura de Las mil y una noches,

podéis dejar aquí en el apartado de comentarios

vuestro cuento con historias dentro de vuestras historias, con la

salvación por la palabra, tal como la vemos también

en los cuentos orientales que hemos leído juntos.

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4 Respuestas a “CUENTOS DESDE LA MIL Y UNA NOCHES

  1. Eli, Júlia y Belén

    LA MÁQUINA DEL TIEMPO

    Transcurría el febrero del año 2013. Geranio, un hombre moreno, bajito y de unos 35 años, estaba hundido. Él fue uno de los catastrofistas de 2012. Decidió emprender una de sus alocadas ideas. Quería construir una máquina del tiempo. Bajó a su garaje -al que el denominaba su taller- y decidió empezar a construir su nuevo proyecto.
    En primer lugar, compró un coche, le quitó todas las piezas y lo reconstruyó. Ese coche se alimentaba mediante pulgas de perro. Él tenia un perro, Choni, era de la raza Beagle, de color marrón y blanco, alegre y tozudo como una mula. Le acompañaba en todas sus aventuras.

    El día 3 de marzo, Geranio decidió emprender su viaje, quería ir al paleolítico y visitar a los dinosaurios. El túnel del tiempo era oscuro y tenebroso , al final, se veía una luz blanca cegadora y se encontró en una cueva oscura y húmeda. Estaba aturdido. Salió y se encontró a una cría de Mariquitaurus frente a la cueva.
    Geranio se montó en ella. – ¿Le llevo a algún sitio, señor ? – dijo la cría. – Me está hablando un dinosaurio – ¿Qué hago? – pensó Geranio. – ¡Hola! ¿Me escuchas ? – dijo la pequeña.
    – Sí, sí. – respondió Geranio.
    La cría lo llevó a otra cueva donde vio toda la familia de Mariquitaurus. Estaban comiendo. Se escuchaba un murmullo de fondo. Comían hojas de algo. Para romper el hielo, Geranio dijo: ¿Queréis oír una historia? No hubo respuesta.
    Ahora estáis en la prehistoria, ningún año. Cero. – ¿Tú eres un poquito raro verdad ? – dijo uno de los bichos.
    – Bueno, técnicamente, aquí los raros sois vosotros.
    Vámonos Choni. Aquí no nos quieren.

    PRÓXIMO DESTINO: EDAD MEDIAVAL.
    Apareció en un bosque. Escondió el coche entre arbustos y se desgarró la ropa para parecer un pobre y se dirigió a la villa.
    Vagó durante horas por la villa. Aprendió a hacer herraduras, elaborar queso y fabricar muebles. Geranio no sabía dónde ir a dormir . Decidió ir con Choni al albergue de la villa. Allí conocieron a un vagabundo, Gonzalo Alonso Iturbe. Era un hombre simpático y parlanchín. Me explicó toda su vida. Era hijo de comerciantes de seda. Él tenía un perro, Curro. No era de raza. Era negro y peludo, aunque muy simpático. Choni y Curro congeniaron muy bien.
    Gonzalo era un gran cuenta cuentos y empezó a explicar:
    LÍA Y EL CÍCLOPE
    Había una vez un cíclope llamado Pepe. Vivía en un bosque encantado donde los árboles cantaban y la hierba gritaba. Un día, Pepe quiso ir a la villa, una vez allí la gente huyó. Pepe estaba muy triste. Nadie le quería.
    Era un cíclope marrón y maloliento.
    Un día, una niñita con cabellos de oro de unos once años se le acercó y con coraje, le dijo al cíclope: – ¡ Hola gigante! ¿Cómo te llamas ?.
    Pepe no se lo podía creer. De repente, el cíclope se levantó y dio un paso. Volvió a sentarse. La niña corrió a buscarle – ¿Por qué huyes? – dijo la dulce niña. -Soy Pepe ¿ Y tú? – Me llamo Lía. ¿Por qué huyes? – repitió la niña. Nadie me quiere. Soy feo y maloliente. Doy miedo a tu gente. – A mí no me das miedo. Yo quiero ser tu amiga. – ¡No puedo1 Los de tu especie me matarían. Y además , no te merezco – Pepe dejó a la niña a las afueras de la villa y huyó. Lía no lograba entender a Pepe, así que cogió su zurrón y se dirigió a buscar a su amigo gigante.
    La pequeña travesó ríos, prados y montañas. No encontró a Pepe.
    Sólo le faltaba un lugar para visitar. Lía fue sin pensarlo.
    Ese bosque era frondoso y oscuro. Era tenebroso. A pesar de eso, Lía seguía andando.
    De repente, Lía se tropezó con una rama y uno de los árboles la capturó. Ella gritaba sin parar el nombre de su gigante amigo.
    Repentinamente, Lía cayo al suelo aturdida. Vislumbró una sombra alejándose. Había sido él. Pepe le había salvado la vida la vida de la pequeña. Lía tenía un amigo.

    – Buenas noches Geranio.
    – Buenas noches Gonzalo.
    Por la mañana, vinieron las autoridades a buscarlo. Él le entregó un medallón a Geranio y dijo: – Cuida de Curro. Investiga sobre la joya, amigo -.Se fue. El medallón estaba hecho de oro macizo y tenía zafiros incrustados. Su forma era semicircular.

    Geranio volvió al 2013. Investigó sobre Gonzalo Alonso Iturbe.
    Fue un orfebre real. Ese medallón… Sólo se sabía que el reí Felipe V tenía uno igual y acusó a Gonzalo Alonso de loco por perder la otra mitad y lo encerró. ¡Dentro de ese medallón había algo ! Geranio volvió a la edad moderna.
    Se coló en la cárcel y buscó a su amigo Gonzalo.
    Luchó contra el guardia y le arrebató las llaves y el cuello.
    Geranio logró encontrar la celda del orfebre. Gonzalo declaró que el rey tenía la otra mitad. Él la había construido. Necesitaban la otra mitad para abrirla. Salieron de ese tugurio.
    Ya en la villa decidieron ir a palacio. El plan era era el siguiente :
    Entrarían a la cámara de su majestad , intentando no dañar a nadie, coger el medallón y salir pitando. Pero no salió del todo bien. Después de desnucar al guardián, entraron en una cámara al azar, error. Era la habitación de la infanta Bábara. La cogieron. No era el plan, pero huyeron. Pedirían un rescate. Gonzalo huyó al bosque y Geranio escribió un rescate, lo lío en una piedra y lo tiró a palacio. En el rescate decía: “Tenemos a la Infanta Bárbara, entregadnos el medallón en el puente de las afueras de la villa al alba. Si el medallón está allí, damos nuestra palabra de que la niña estará allí en el crepúsculo”. Así lo hicieron. Eran tontos.
    Ahora sólo faltaba que Gonzalo se metiera en la máquina del tiempo. Geranio le hizo creer que era una maqueta y que había mucha fortuna dentro.

    Ya en el taller de Geranio, juntaron las dos mitades. Dentro había una fórmula.
    Había una cabeza pelada dibujada. ¿Cómo se podía interpretar eso ? Un calvo, una fórmula… ¡La cura de la alopecia !
    Geranio la elaboró y la comercializó. Se hizo de oro.
    Gonzalo hizo sus pinitos como orfebre moderno. Curro y Choni se buscaron novia. Más tarde tuvieron cachorros.
    Todos eran felices y comían perdices.

  2. Me ha gustado vuestro cuento. Lo del medallón me ha recordado al “Aguila roja” con sus dos mitades. Ah, es muy divertida la adaptación de la mitología a nuestro tiempo, con el cíclope llamado Pepe. También me ha parecido original, la perspectiva con la que se ve la realidad. En el paleolítico, sí, “los raros seríamos nosotros”. ¡Felicidades pues por vuestra historia!!!!

  3. ”NO LO HAGAS”

    Estaba en casa, tomando una cerveza tan tranquilo con Miguel, mi mejor amigo cuando llegó la carta de la orquesta. Se me cayó el mundo encima…
    Sé que yo, Jorge Álvarez, no era un gran pianista, pero tampoco lo hacía tan mal, no me merecía que me echaran así, sin ni siquiera hablar conmigo, sin tener ni unas palabras de apoyo, sólo con una carta…

    Querido Sr. Álvarez:

    A pesar de su buena voluntad y de su esfuerzo, por decisión unánime de la directiva de la empresa musical ‘’MusicStar’’ , hemos decidido prescindir de sus servicios, ya que consideramos que no está a la altura del resto de la orquesta.
    Podrá pasar a recoger sus cosas cuando lo desee, y si tiene alguna duda diríjase al director.
    Cordialmente: ‘’MusicStar’’

    Cuando volví a entrar en el salón, pálido como el papel, Miguel me preguntó qué me pasaba, y yo sin tener siquiera palabras en la garganta para describir mi frustración, le di la carta, me senté destrozado en el sofá, y me puse a llorar en silencio.
    Por qué me tenía que pasar a mí, yo era un hombre normal, sin problemas, viviendo con lo justo pero feliz al fin y al cabo, o al menos hasta aproximadamente un mes de la llegada de la carta.
    Cuando llegó la carta, aún no me había acabado de recuperar de lo de Erika, mi novia, o mejor dicho, mi ex-novia. Me había llamado, y me había dicho que me dejaba, que no me volvería a ver nunca, que tenía un amante, eso me destrozó, se me vino el mundo abajo, me había dejado, me había dejado después de ocho años, ¡y cuando nos estábamos a punto de casar!
    Sé que yo no era un guaperas precisamente. Era blanquito, bajito y más bien gordo, pero no me merecía lo que me estaba pasando.
    Erika, la carta, y encima lo de mis padres, lo único que me quedaban eran ellos, y hoy, me ha llegado la noticia de su accidente de coche, ¡ DE SU MUERTE!, por eso, el mundo se me derrumba, siento que no merezco vivir, que soy una desgracia humana, que no soy digno del gran honor que es la vida.
    Por eso estoy ahora aquí, en lo alto de la torre AGBAR, y por mucho que me entretengas me acabaré tirando…
    -No por favor- intervino el policía- no lo hagas, he escuchado tu historia, y es demoledora, y lo siento, pero por favor, escucha lo que te tengo que contar, prométeme que me escucharás.
    -Lo haré, nada puede ir peor, así que adelante.
    -Hace unos cuantos años, yo recién empezaba en el cuerpo de policía, me enviaron a un edificio donde un joven, más o menos de tu edad se iba a suicidar, intenté hablar con el, tal como hago hoy contigo, pero no sirvió de nada, se acabó tirando.
    No te puedes ni imaginar lo duro que fue para mí, era como si hubiera sido culpa mía, como si yo le hubiera dicho que se tire, se me derrumbó el mundo, pero lo peor fue después, cuando me avisaron que yo sería el encargado de comunicar la noticia a la familia el terrible suceso.
    ¿Sabes lo que es eso, tener que comunicar a alguien que su hijo, su único hijo, había fallecido, y encima de esa manera tan horrorosa, y que yo tenía la culpa, que yo lo tenía que evitar, pero que no había podido?
    -¡NO LO SÉ!, pero sé que es tener que escuchar que tus padres han fallecido, que te despiden, que tu novia te deje tirado, ¿Sabes tú que es eso?
    -No, pero ahora no pienses en mí, piensa en tus amigos, tus familiares, en todas las personas que te quieren,¿los vas a matar a ellos¿
    No te matas a ti haciendo esto, nos matas a todos…
    Baja, por favor, la vida no es solo sufrimiento, como tú has dicho antes, la vida es el don más grande y más hermoso que Dios nos ha dado, y tú te lo mereces, aunque no lo creas, eres tan merecedor de la vida como yo, o como cualquiera de las personas del mundo.
    -Pero no me lo merezco, si me lo mereciera, no me pasarían estas cosas.
    -¡Claro que mereces vivir! Tú has tenido la mala suerte de que te pasen todas estas cosas, pero tú no tienes la culpa, tú eres una persona bella y noble, tú tienes que vivir, aunque sea sólo para volver a ver amanecer, o para volver a enamorarte, o para vivir cualquiera de las hermosas cosas de la vida, y no sólo por ti, sino por todas las personas a las que les quitas la alegría, a las que les prohibirías disfrutar de estas pequeñas, pero bonitas cosas de la vida.
    No pienses solo en ti, piensa en tu difunta madre ¿Montse se llamaba, no?, ¿crees que le habría gustado que hicieras esto?
    -No, ella siempre fue una gran defensora de vivir la vida como si cada día fuera el último, pero ya no está…
    -Piensa en ella, y haz el favor de que este no sea tu último día, y poder vivir todos los días que te queden a cien, sin pensar en los problemas, viviendo la vida, y no solo la tuya, sino la de tus padres.
    Haz que vivan, que vivan intensamente en tu corazón, ¿Te deja la novia?, ¡Pues búscate una más joven y guapa!, ¿Te echan del trabajo?, ¡Pues búscate uno mejor!
    Vive la vida, llora, ríe y ama, pero vive, que es lo mas hermoso que hay, la vida…

    Después de esas palabras, Jorge bajó del ventanal, abrazó al policía, y lloró, lloró como nunca había llorado, lloró todas sus penas, lloró todo su odio, pero después se secó los ojos y rió, rió como nunca había reído, rió por sus padres, por Erika, rió por su trabajo, pero sobre todo rió por la vida, por lo hermosa que es la vida, tal como había dicho el agente…

    -Esta es la historia de Jorge Álvarez, y del policía Adrià García, el agente que salvó esa vida, y que gracias a salvar esa vida, os enseñamos hoy, tres años después, a todos vosotros, los cadetes de la policía, cuál es el rescate perfecto, cómo se salva una vida, para que ojalá, vosotros también os acabéis convirtiendo en héroes como Adrià, y podáis salvar muchas vidas más…

    FIN

  4. POR ESO ESTOY AQUÍ

    Allí estaba probablemente en el peor correccional de Irlanda a las afueras de Dublín.
    Pero antes os contaré por qué estuve en aquel lugar.Me encontraba en la escuela y yo recuerdo que estaba muy afectado porque mi abuela había fallecido hacía unos días. Ella ya se encontraba muy enferma y muy débil. Entonces fue cuando un chico estaba haciendo una imitación absurda de mi abuela, él no sabía que lo estaba viendo, me eché sobre él y empecé a golpearlo hasta que dejó de gritar, pero no, no había muerto sólo lo dejé sin conciencia hasta que llegó la ambulancia y lo reanimaron.
    Ahora volvamos a Irlanda.
    Estaba en mi habitación y recuerdo que un chico entró y me dijo que debía ir con cuidado si quería que no me ocurriese nada. Pues tenía razón, nada más salir un grandullón me arrebató todo el dinero que me había dado mi abuelo antes de partir a Irlanda. Entonces me vino a la cabeza la imagen de mi abuelo y rompí a llorar, él era el único que quería de verdad en este mundo.
    En el patio del correccional nadie me hacía caso, todos hablaban de las barbaridades que hicieron fuera de aquel lugar.
    Me fijé que el patio se separaba en razas y clanes.
    Yo siempre me situaba en unos bancos donde no transitaba mucha gente, todo iba bien dentro de lo que cabía en aquella situación. Los días pasaban y con ellos las semanas.
    Un día me llegó una carta proveniente de España, la abrí y leí lo que había dentro.

    Mama..
    Hola Jorge queríamos decirte entre todos que tu abuelo ha muerto de un paro cerebral el pasado 30 de Abril. Té apoyamos para que te animes y olvides lo ocurrido últimamente.

    Así de rápida y contundente era la carta, con esas palabras tan frías como si no hubiese ocurrido nada. Por aquel entonces yo estaba derrumbado y era el principio del debacle.
    Maldita casualidad que un chico entró en mi habitación supongo que atraído por los llantos de una persona. Agarró la carta y le advertí que no hiciera nada con ella pero se mofó.
    El chico empezó a insultar a mi abuelo y luego rompió una foto que tenia de él. Eso ya no lo aguantaba, me estaba poniendo rojo por dentro, cogí una barra metálica de debajo la cama y le dí tal golpe que me pareció que no sé volvería a levantar por sí solo.
    Eso hizo un giro trascendental en mi vida, lo primero que debía hacer era huir de aquel lugar.
    Fui en dirección a los muelles de Dublín. Me senté en un banco y un hombre me preguntó qué hacía un chaval de mi edad sentado en aquel lugar. Le expliqué toda mi historia desde la pelea de España hasta la de Irlanda, él me intentó comprender. Entonces me propuso la idea de trabajar en el barco. él sabía que ya no tenía nadie especial en mi vida y por lo visto se veía que ya nadie quería trabajar en un barco y les hacía falta gente joven.
    La idea parecía descabellada y lo era, pero me gustaba.

    Ya han pasado 40 años y el capitán de aquel barco soy yo.
    Me hubiese gustado saber qué le pasó al chico de la barra metálica y pedirle disculpas.

    FIN

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